Un portal de incorporación para nuevos clientes de una productora audiovisual, donde la narrativa de bienvenida y la claridad del proceso definen la primera impresión.
Una productora independiente necesitaba un sistema de onboarding que no solo entregara documentos y contratos, sino que comunicara la identidad del estudio desde el primer contacto. El reto era traducir valores como cercanía, profesionalismo y creatividad en una experiencia digital que guiara al cliente paso a paso.
En lugar de un formulario frío, diseñamos una secuencia de bienvenida con microtextos que explicaban cada etapa del proceso: desde la firma del acuerdo hasta la primera reunión creativa. Cada pantalla incluía un tono conversacional, evitando jerga legal y priorizando la empatía. Se redactaron perfiles de usuario para anticipar dudas frecuentes y se incorporaron ejemplos concretos de proyectos anteriores como referencia visual.
Trabajamos con el equipo de desarrollo para integrar los textos en una interfaz modular. Se definieron tres bloques principales: presentación del estudio, cronograma de trabajo y checklist de entregables. Cada bloque contenía un copy breve, con llamados a la acción que invitaban a continuar sin presión. Se evitó cualquier lenguaje que sonara a venta; el foco estaba en la transparencia.
El portal redujo el tiempo de incorporación en un 40% y disminuyó las consultas repetitivas al equipo de producción. Los clientes destacaron la claridad del proceso y la sensación de ser guiados, no abrumados. El proyecto se convirtió en un modelo para futuras colaboraciones con otras productoras del mismo grupo.